Hay lugares que lo tienen todo: historia, encanto y ese toque mágico que te hace olvidar del mundo en cuanto cruzas la puerta. Es Figueral Nou lo sabe perfectamente. Este idílico hotel rural en Montuïri, una de esas joyitas medievales que Mallorca todavía conserva casi en secreto, arranca su segunda temporada subiendo aún más el listón. Detrás del proyecto está NYBAU Hotels, la firma que ya conquistó Palma con El Llorenç Parc de la Mar y El Vicenç de la Mar. ¿La receta del éxito? Comodidad, gastronomía con carácter y una apuesta decidida por el paisaje mallorquín.
Situado en una finca del siglo XVIII, Es Figueral Nou es ese refugio donde escaparse del mundo sin renunciar al estilo. Aquí tienes más de 50.000 metros cuadrados de jardines (este año, más verdes que nunca), ideales para perderse y que nadie te encuentre hasta nuevo aviso. ¿La gran novedad de la temporada? Un nuevo espacio para yoga y meditación. Porque después de pasear entre olivos y palmeras, lo único que apetece es entregarse al relax total en una pérgola en plena naturaleza.
Un chef al que seguir de cerca
En el apartado gastro, el restaurante Es Pati de Montuïri sigue apostando fuerte por la cocina mallorquina más auténtica y de temporada. Abierto todas las noches, este rincón acogedor estrena terraza con distintos ambientes, para elegir según tu mood del día.
La carta es un festival diseñado por Daniel Pérez Casas, un chef al que ya estás tardando en fichar, con propuestas tan irresistibles como los buñuelos de anguila con alioli de ajo negro, el canelón de berenjena con ragú y sobrasada o la lechona rellena al estilo medieval. Este último plato, por cierto, deja bien claro el mimo con el que en Es Pati se acercan a la gastronomía, recuperando recetas ancestrales y reivindicando esa rica tradición culinaria isleña que el turismo, a veces, deja medio oculta.
¿Te apetece algo más internacional? Tranquilo, que el viajado chef Pérez también tiene mucho que aportar en los snacks de la piscina. Desde croquetas de espinacas con curry verde hasta langostinos crujientes con mayonesa de chile dulce, pasando por una burger clásica con patatas fritas o un penne napolitana con tomate. Vamos, que aquí, difícil equivocarse.

Habitaciones de lujo y una piscina de ensueño
Las 40 habitaciones mantienen esa esencia mediterránea fresca, luminosa y elegante que tanto gusta, algunas con terraza privada y vistas de las que hacen suspirar. La Recepción se ha renovado para potenciar todavía más la calma absoluta desde el primer minuto, y en la planta baja, una nueva zona de estar con isla-bar promete convertirse en el lugar perfecto para reunirse: cafés y refrescos durante el día, cócteles de autor cuando cae el sol.
¿Y hablando de lugares irresistibles? Pues sí, la piscina exterior sigue siendo protagonista absoluta. Una escalinata de piedra de película da acceso a un oasis rodeado por sombrillas, tumbonas de diseño y un jacuzzi integrado que pide a gritos desconectar. Si lo tuyo es cuidarte, el spa es el templo ideal, con sauna, baño turco, piscina climatizada y un circuito termal para que no te falte nada.
Como en otros hoteles del grupo, aquí el ciclismo tiene un papel destacado. Este año, el Bike Center estrena imagen, con espacio para 20 bicicletas, zona de lavado y hasta una colección de pósters con rutas locales que puedes descubrir directamente en Strava vía QR.



