Barcelona ya tiene un nuevo lugar para mirar hacia arriba (y brindar por ello). Se llama Azimuth Rooftop y está en lo más alto del Hotel Almanac, justo donde el cielo se junta con la ciudad. Pero no es una terraza cualquiera. Aquí, cada detalle está pensado para que vivas una experiencia entre constelaciones, arquitectura, coctelería de autor y planes que conectan cuerpo, cielo y espíritu.
Este año, el rooftop recupera el sentido original del concepto azimuth, un término náutico que define el ángulo entre un navegante y una estrella. Esa idea se traslada al corazón de Barcelona: la terraza como punto de referencia, el lugar que te orienta entre cielo y ciudad. Azimuth se convierte así en el ángulo perfecto entre tú y la experiencia condal.
Durante el día, se han fijado cinco miradores distribuidos alrededor de toda la terraza. Cada uno señala un punto arquitectónico clave de la ciudad, con la Sagrada Familia como estrella principal. Una elección nada casual: en 2026 se prevé que esté terminada y, además, Barcelona celebrará entonces el Año de la Arquitectura.
Miradores con alma de planetario
Con prismáticos e información detallada, se activa un recorrido único por las “cinco estrellas” de Barcelona, un tour pensado para descubrir y disfrutar de los edificios más emblemáticos justo cuando empieza a caer la tarde. Porque es entonces cuando la ciudad brilla diferente y el skyline se transforma en mapa celeste.



Inspirados por el trabajo de una astróloga que identificó las constelaciones visibles desde Barcelona, Azimuth lanza una carta de siete cócteles de autor. Cada creación está vinculada a un signo o figura estelar y diseñada para traducir esa energía en sabores: intensos, etéreos, envolventes o chispeantes. Por ejemplo, el cóctel Géminis, disponible hasta el 20 de junio, es tropical y versátil, con una mezcla ligera y curiosa que refleja el carácter dual y comunicativo del signo.
Talleres que conectan con el universo
Más allá del tour visual y líquido, Azimuth ofrece talleres de cerámica astrológica, concursos de acuarela cósmica y sesiones de astro-yoga para alinear cuerpo, mente y constelaciones. Todo con un enfoque experiencial, relajado y creativo, pensado para explorar nuevas formas de habitar la ciudad… y el cielo.
Cuando se esconde el sol, la energía cambia de frecuencia. Se activa una programación mensual de tardeos con happenings, DJs en directo, astrología, tarot y performance, donde cada cita tiene su propio magnetismo. Es la versión nocturna del rooftop: un espacio donde las estrellas no solo se miran… también se brindan.





