El restaurante Blanc, ubicado en el corazón del Mandarin Oriental, Barcelona, presenta una nueva fórmula de menú de mediodía que busca reconciliar alta gastronomía, producto de temporada y precio competitivo. Una propuesta que, sin renunciar al sello de excelencia del hotel, se adentra en un territorio más flexible y cotidiano: el mediodía barcelonés.
No es fácil encontrar una propuesta gastronómica interesante –para el paladar y el bolsillo- en Paseo de Gracia, una de las avenidas más exclusivas de Barcelona. Entre locales de comida rápida, cartas globalizadas y restaurantes destinados al turismo, hay poco margen para una oferta de calidad.
Sin embargo, todavía quedan reductos donde esto es posible. El Mandarin Oriental, Barcelona, uno de los hoteles más lujosos de este enclave, ha decidido apostar por la ciudad con una cocina que rememore los sabores de siempre, hable idiomas, pero que respete el producto y el cliente local. Para ello, ha confeccionado una fórmula de menú de mediodía con tres opciones. De lunes a viernes, un menú con un principal y un entrante o postre, por 28 euros y otro con entrantes, principal y postre por 38. Los que visitan la ciudad durante el fin de semana, tienen otra opción también competitiva: los sábados se ofrece un menú completo que suma bebida (agua, copa de vino/cava y café/té).



La mirada joven del chef Marc de Martin
Al frente de esta renovación se encuentra Marc de Martin, joven chef ejecutivo que conoce profundamente la casa y que imprime al proyecto una combinación de técnica, creatividad y sensibilidad. A su lado, Jesica Arancibia y un equipo que apuesta por una cocina honesta y contemporánea, siempre en diálogo directo con el producto de mercado
La propuesta otoñal —la que inaugura este nuevo ciclo— se construye sobre un lema claro: aprovechar el producto de temporada. Setas, caza, calabaza, boniato y caqui sirven de columna vertebral a los platos, que buscan reflejar la calidez propia de esta estación.



Entrantes que equilibran tradición, sorpresa y técnica
Entre los entrantes destacan elaboraciones que combinan técnica depurada y guiños a la cocina clásica o local como el carpaccio de pulpo con espuma de patata y aceite de pimentón, la crema de coliflor cítrica con vieiras y crujiente de cecina, la ensalada de caqui y stracciatella, con una reducción de balsámico de frutos rojos que aporta una acidez sorprendente, el hummus de berenjena asada con gochujang o la tortilla vaga de gamba roja con emulsión de sus cabezas y setas de temporada, disponible con suplemento de 4 €.
Los platos principales mantienen un equilibrio entre cocina de mar, opciones carnívoras y alternativas vegetarianas, todas con un marcado acento otoñal. Es así como se nos da a elegir entre: el onglet con puré de zanahoria y setas de temporada; la corvina acompañada de un guiso de bacalao y garbanzos, el rigatoni con salsa de calabaza, espinacas y setas, un plato reconfortante y vegetal, el ragout de ciervo, elaborado a baja temperatura durante siete horas, con cremoso de apionabo y arándanos o el solomillo de ternera con cremoso de tupinambur y milhojas de boniato.



Un mediodía pausado en clave Mandarin Oriental
La propuesta invita a redescubrir el mediodía en un entorno elegante, luminoso y sosegado, ideal tanto para comidas de trabajo como para quienes desean regalarse un paréntesis gastronómico en pleno Paseo de Gracia.
Además de los menús de mediodía, Blanc mantiene su carta de noche, con platillos para compartir, clásicos reinterpretados y opciones de mar, huerta y montaña. Y suma también una propuesta de tardes con pastelería artesanal y una selección de aperitivos salados que van desde croquetas caseras hasta panipuri de salmón, sin olvidar opciones más festivas como ostras con cava o las tapas clásicas barcelonesas revisadas con estilo Mandarin Oriental
Un reflejo del espíritu Mandarin Oriental
Blanc se reafirma como uno de los espacios gastronómicos más versátiles del Mandarin Oriental, Barcelona, un hotel que combina excelencia asiática con una mirada profundamente local, donde conviven la cocina de autor de Moments, las tapas de Terrat, la coctelería de Banker’s Bar y el relax del spa. La renovación de los menús de mediodía es un paso más hacia una gastronomía accesible sin renunciar a la sofisticación que define a la casa.



