Olvídate del típico huevo sin alma. Las nuevas monas de Pascua de L’Atelier tienen cara, gestos y, sobre todo, actitud. Son una pandilla de micos que lo mismo te guiñan un ojo que se tapan la boca como si acabaran de cotillear algo. Son divertidas, sí, pero también son un espejo: nos recuerdan que humanos y animales compartimos más que ADN. La alegría, el juego y el placer de comerse un buen chocolate no entienden de especies.
Todas las figuras están hechas a mano con chocolate con leche de primera, y algunas vienen en formato dúo, como “El Señor Mono y La Señora Mona”, para quienes no saben elegir (o directamente quieren comerse los dos). Las encontrarás en cómodas cajas con pegatinas para llevar y regalar. Aunque, siendo sinceros, esto no lo vas a regalar. Te lo vas a quedar tú.
Si pasas por la tienda de Viladomat, verás que han montado una vitrina que parece una jungla de chocolate: monitos por todas partes, listos para posar en tu mesa (y en tu estómago).



Para gamers y valientes
La otra línea de monas se ha escapado directamente de una consola. Se llaman Green Dino, Bombita y Red Flame, y son tres personajazos listos para enfrentarse a los monstruos del aburrimiento y darle caña a los que han olvidado jugar. Ideal para peques, frikis y adultos con nostalgia de Game Boy.
Por otro lado, las Colombas de Pascua vuelven para cumplir su misión: volar directo a tu mesa y coronar las comilonas con gloria pastelera. Son de 750 gramos, estilo panettone, y vienen en tres versiones:
- Clásica: con frutas confitadas, glaseado y almendras.
- Chocolate: con gianduia de avellana y chocolate negro (nivel pro).
- Reus: la más gourmet. Con la masa del Mejor Panettone de Chocolate Artesano de España 2022 y lo mejorcito de la galleta ganadora a Mejor Pasta de Té de 2020: caramelo salado, avellanas garrapiñadas y chocolate Azélia de Valrhona. No es un postre, es un mic drop.


Y los pasteles, claro. Porque el show debe continuar
Para cerrar con honores, dos pasteles que van directos al altar de lo memorable:
- Mona Coco-Pasión: mousse y dacquoise de coco, con corazón de vainilla, mango y fruta de la pasión. Pura tropicalidad con un twist.
- Mona Choco-Avellana: novedad absoluta de Ortuño. Mousse de Azélia, dacquoise, crema de avellana, glaseado de cacao y un nidito de huevos por si te faltaba algo adorable.
El equipo de L’Atelier ya está en modo Pascua ON, esperando a clientes que, entre bocado y bocado, hacen sus personales actos de contrición. O no. Porque aquí pecar es obligatorio.



