El creador de la cocina japo-cañí incorpora una nueva fórmula en su restaurante Ricardo Sanz Wellington;
un menú corto disponible de lunes a viernes por 55 €, la máxima calidad del producto y la técnica impecable de siempre.
Ricardo Sanz, maestro de los chefs que ahora marcan tendencia con la alta cocina japonesa, mantiene su
esencia tras casi 20 años al frente de su buque insignia, reconocido con una estrella Michelin y tres Soles
Guía Repsol.
Ricardo Sanz, creador del concepto de cocina japo-cañí, sigue trabajando por acercar las especialidades japonesas de calidad a todos los públicos. Su restaurante en el Wellington & Spa Hotel, casa madre de su grupo, incorpora a su propuesta gastronómica una fórmula para aquellos que quieran disfrutar de su representativa cocina en un formato más breve y accesible. El chef madrileño ofrece la oportunidad de probar sus clásicos platos, los originales de la cocina japo-cañí, y las novedades de temporada, en un menú corto que estará disponible de lunes a viernes al mediodía, por un precio de 55 €. Una opción que mantiene viva su esencia, la cocina japo-cañí, sin renunciar a la mejor calidad del producto y a una técnica impecable, algo que para Sanz es básico en sus restaurantes. Junto a su jefe de cocina, Esteban Murata, han diseñado este menú corto que está compuesto por un aperitivo, un usuzukuri, un bowl, un trío de nigiris y un postre. Entre las elaboraciones que pueden formar parte de la propuesta se encuentran algunos de sus bocados más icónicos, creados por él, como el nigiri de huevo con trufa ―homenaje al cocinero Abraham García― o el de mojito, el bowl de huevos rotos con atún o el popular usuzukuri de viera con sal de chorizo, que resumen a la perfección la personalidad de su cocina. Además, el menú se podrá finalizar con otras elaboraciones complementarias como la tempura de langostinos o el rabo de buey wagyu. Con esta novedad, Ricardo Sanz Wellington amplía su propuesta gastronómica, que ahora incluye cuatro formatos distintos para disfrutar de su cocina: la carta, el menú degustación, el menú Omakase y, desde ahora, el nuevo menú corto entre semana. De esto modo, se abre a nuevos públicos que desean acercarse a la alta gastronomía japonesa, en un momento en el que no cesan las aperturas de restaurantes de cocina nipona.



UNA VIDA DE ÉXITOS LIGADA A LA HOSTELERÍA Y LA COCINA

Ricardo Sanz se inició en el mundo de la hostelería sirviendo hamburguesas, perritos, tapas e incluso cortando jamón. Un día, tras forjar una buena relación con el maestro Masao Kikuchi, propietario del restaurante japonés Tokio Taro, uno de los primeros que existieron en Madrid y donde probó por primera vez el sushi, cambió el cuchillo jamonero por un yanagiba. Ahí comenzó su etapa como sushiman y aprendió la ortodoxia de la cocina nipona a base de observar y callar. Su curiosidad y la experiencia de varios años le llevó a forjar un estilo propio, reconocible, que se tradujo en la fusión japo-cañí que tanto se estila en la actualidad. Su trayectoria se vio reconocida en 2006 cuando fue nombrado mejor restaurador por la Real Academia de Gastronomía.En 2009 se convirtió en el primer chef de España en obtener una estrella Michelin con un restaurante de cocina internacional, reconocimiento que hoy mantiene el Grupo Ricardo Sanz en su casa madre, Ricardo Sanz Wellington, restaurante que también atesora tres Soles Guía Repsol.
En 2016 el Gobierno Japonés reconoció su labor como promotor de la cultura japonesa por todo el mundo.
Hace cuatro años, Ricardo Sanz fundó su propio grupo gastronómico, un proyecto que se ha consolidado en nuestro país con sus tres restaurantes: Ricardo Sanz Wellington, Khyosi Las Cortes y Kai by Ricardo Sanz. Una nueva etapa, con independencia y autenticidad, que continúa defendiendo una forma de entender la cocina japonesa que marcó un antes y un después en la alta gastronomía española. Cocina, sala y sumillería trabajan al unísono en cada uno de sus espacios, desempeñando una labor en equipo y con ambiente familiar, para ofrecer una experiencia inolvidable, cercana, con la hospitalidad española y el respeto que caracteriza a la cultura japonesa.
EL SENSÉI QUE ENSEÑÓ A VARIAS GENERACIONES
La cultura japonesa se caracteriza por el respeto, la disciplina, la perseverancia y la autosuperación y en todas estas particularidades del país nipón, la figura del senséi ―el maestro―, es clave. Ricardo Sanz constituyó un lenguaje culinario que unió dos mundos gastronómicos y eso le llevó a dejar un legado que enseñó, año tras año, a los cocineros que ahora marcan tendencia en el panorama gastronómico español con la alta cocina japonesa. Se convirtió en el mentor de chefs como Hugo Muñoz, de Ugo Chan; Juan Alcaide, de Umiko; Daniel Lomana, de Kuma Bilbao; Álvaro Ribera, de Yoko; Mario Payan, de Kappo; Patricia Uceda, de Enxebre; David Arauz, de Zuara o Esteban Murata, Juan Quirós y Emiliano Liska, actuales jefes de cocina de sus tres restaurantes, a los que transmitió su filosofía basada en la excelencia del producto y una técnica precisa. El trabajo de todos estos discípulos, que emprendieron su camino en solitario, pone de manifiesto que, sin el legado de Ricardo Sanz, la historia de la cocina japonesa en España sería otra. Él supo ver que España siempre ha sido un cruce de culturas gastronómicas y así supo representarlo con su cocina. Incluso, gracias a su dedicación, los grandes chefs nacionales han ido introduciendo a lo largo de estos años el pescado crudo en sus cartas, algo que hace unas décadas era impensable.



